miércoles 24 de junio de 2009

13ª Jornada de Narración Oral

Universidad Nacional La Plata
Facultad de Periodismo y Comunicación Social
Secretaría de Extensión.
Cátedra Libre de Narración Oral

Invitación a participar de un Ciclo de Jornadas que se realizará a lo largo del 2009, en el que se narra un capítulo de la historia reciente, vista desde distintas perspectivas articuladas entre sí, con invitados académicos, con testimoniantes ex combatientes y con tu participación tomando la palabra, como sujeto histórico y ciudadano comprometido con la historia que hacemos entre todos.

En esta ocasión la 13ª Jornada de Narración Oral, jueves 25 de junio, nos plantea la recuperación de memoria sobre la Guerra y la Posguerra de Malvinas, y la construcción de archivos orales en las instituciones educativas, a partir de la metodología de Historia Oral. Se llevará a cabo una realización práctica de Taller.

Próximas Jornadas del Ciclo 2009: “Historia Oral en la Educación”; “Creaciones estéticas a partir de la Historia narrada” ; “El rol de los relatos orales en la enseñanza de la historia reciente”;“El Arte de la Narración Oral en el campo de la Comunicación, la Historia y la Educación”.


13ª Jornada de Narración Oral

“Historia Oral en la Educación”
La Plata, jueves 25 de junio de 2009

En la Sede del CECIM La Plata.
Calle 21 Nº 408.(esq.40)

Esta Jornada forma parte de las Actividades del
Proyecto de Extensión “Malvinas: hablemos de los silencios. Relatos orales, conocimiento
e historia reciente”
Acreditado por el H. Consejo Superior de la UNLP y Avalado por DGCyE Pcia. B.Aires

Abierto a la comunidad, a docentes y estudiantes, bibliotecarios, artistas..

viernes 12 de junio de 2009

Después de 26 años, la Media 13 tiene nombre e identidad propia



Pasaron 26 años para que la Media 13 de La Plata tuviera identidad propia. Quizá la misma cantidad de tiempo que una persona tarda en formar la suya. Fuerte, doloroso, jugado, tierno, esperanzador y sufrido. Así perfiló el colegio el rasgo principal de cualquier institución: el nombre. Desde ayer, la Media 13 de 22 entre 48 y 49 tiene nombre propio: Soldados de Malvinas. La decisión de la identidad no fue un proceso fácil. Hubo debate, información y hasta una votación. Democracia pura. Los alumnos fueron quienes a partir de una serie de propuestas terminaron dándole nombre a la escuela. La resolución que inscribe al colegio, como una partida de nacimiento pero 26 años después, es la 1811/09. El documento no lo especifica, pero si habría que ponerle hora al alumbramiento, sería a las 11.08, cuando los alumnos, junto al ministro de Educación bonaerense, Mario Oporto, desplegaron el nombre en una bandera.
BÚSQUEDA. La búsqueda de una identidad propia surgió en 2008, luego de que el gobierno provincial lanzara un plan para identificar a las escuelas bonaerenses que no poseen nombre, de cara al Bicentenario. En la región son 120 las instituciones que sólo llevan un número con insignia (17 primarias, 71 secundarias, 26 jardines y 12 especiales), sobre un total de 6.175 en toda Buenos Aires."Ponemos un sólo límite que es que las escuelas de la Provincia no pueden tener nombres de personajes que hayan estado vinculados con la dictadura o con crímenes de lesa humanidad", precisó Oporto. La comunidad educativa de la Media 13 forjó el nombre a partir de propuestas y discusiones, que derivaron en cuatro opciones: Soldados de Malvinas, Ernesto "Che" Guevara, Juana Azurduy y Justo José de Urquiza. Mediante una votación (con boletas, urnas y cuarto oscuros), los alumnos optaron por la primera variante. En el marco de la celebración del día de la Afirmación de los Derechos Argentinos sobre las Islas Malvinas, Islas del Atlántico Sur y Sector Antártico, la Media 13 culminó con su tarea, con la entrega de la resolución oficial que le dio su propia identidad: Soldados de Malvinas.
"Frente a tanto equívoco en la guerra, no podemos olvidar la memoria de los soldados y tampoco que hubo un imperio que invadió las Islas", resumió el ministro.

Este logro es producto de una intensa relación establecida entre los ex combatientes de CECIM y la comunidad educativa de la escuela a lo largo de años. También tuvo una destacada labor el Profesor Nestor Saenz quien es ex combatiente y docente en la misma.


Una canción que dice mucho.

jueves 21 de mayo de 2009

12ª Jornada de Narración Oral


Universidad Nacional La Plata
Facultad de Periodismo y Comunicación Social
Secretaría de Extensión.
Cátedra Libre de Narración Oral

Invitación a participar de un Ciclo de Jornadas que se realizará a lo largo del 2009, en el que se narra un capítulo de la historia reciente, vista desde distintas perspectivas articuladas entre sí, con invitados académicos, con testimoniantes ex combatientes y con tu participación tomando la palabra, como sujeto histórico y ciudadano comprometido con la historia que hacemos entre todos.
En esta ocasión la 12ª Jornada de Narración Oral, miércoles 27 de mayo, nos plantea una duda: ¿conocemos las Islas Malvinas? su historia, su geografía, la Guerra, la Posguerra.
Próximas Jornadas del Ciclo 2009: "Historia Oral en la Educación"; "Creaciones estéticas a partir de la Historia narrada" ; "El rol de los relatos orales en la enseñanza de la historia reciente"; "El Arte de la Narración Oral en el campo de la Comunicación, la Historia y la Educación".

12ª Jornada de Narración Oral
"¿Conocemos las Islas Malvinas?"
La Plata, miércoles 27 de mayo 2009

En la Sede del CECIM La Plata.
Calle 21 Nº 408.(esq.40)

Esta Jornada forma parte de un Ciclo de Actividades del
Proyecto de Extensión "Malvinas: hablemos de los silencios.
Relatos orales, conocimiento e historia reciente"
Acreditado por el H. Consejo Superior de la UNLP
y Avalado por DGCyE Pcia. B.Aires

Abierto a la comunidad, a docentes y estudiantes, bibliotecarios, artistas..

Programa

17:30 horas: Acreditación y encuesta inicial.
18:00 horas: -Presentación del Proyecto de Extensión "Malvinas: hablemos de los silencios. Relatos orales, conocimiento e historia reciente". Cátedra Libre de Narración Oral, CECIM La Plata e Inst.Histórico de CABA.
-Panel: "¿Conocemos las Islas Malvinas? Producción de conocimiento mediado por el relato oral".
Primera parte: Una perspectiva didáctica general y de las ciencias sociales. Mg. Glenda Morandi, docente e investigadora de FPyCS- UNLP
Segunda parte: Una perspectiva histórica y geográfica de las Islas Malvinas, investigación del CECIM La Plata. Abog. Gabriel Sagastume.
19:50 horas: Breve receso.
20:00 horas: Taller de Reflexión :"¿Qué conocemos de las Islas Malvinas? ¿Qué materiales disponemos para su enseñanza? Constitución de pequeños grupos de discusión, con un coordinador y un relator por grupo. Obtener conclusiones parciales. Plenario: Puesta en común de las conclusiones de los participantes, a cargo de los relatores de los grupos de reflexión.
-Expresión artística de la 12ª Jornada: Muestra fotográfica del Centro de Ex combatientes en Islas Malvinas - CECIM La Plata.


Al cierre de la 12ª Jornada de Narración Oral
Entrega de certificados.
Actividad abierta a la comunidad, y gratuita.

jueves 7 de mayo de 2009

Charla en la Facultad de Derecho de la UNLP

El miércoles 6 de mayo participamos de una charla en la Facultad de Derecho de la UNLP, en la Cátedra de Derecho Internacional. En la foto se ve a la Dra. Espinelli, docente de la Cátedra con el ex combatiente Dr. Fabián Feller.
Mas abajo vemos al ex combatiente Dr. Luis Poncetta y a los alumnos escuchando atentamente sus palabras.

martes 5 de mayo de 2009

En la EEM N° 12 de Gonnet.

La mañana del 5 de mayode 2009 en la Escuela Media 12 de 495 entre 14 y 15 de Gonnet. Gracias a los chicos por la atención y el respeto, a la profesora Cantelmi por la invitación y a los profesores que a continuación permitieron seguir en sus horas con la charla.

miércoles 29 de abril de 2009

Charla en Oliden - Partido de Coronel Brandsen 28 de abril de 2009

Fragmento del mail enviado por la Directora, Sandra Pennacchioni ... no hacen falta mas palabras, esto lo generaron los docentes de la escuela con su trabajo.

"Soy Sandra, dire de la escuelita de Oliden, somos todos nosotros los agradecidos con vos, y por tu intermedio a todos los compañeros del CECIM. Nos pasamos los días posteriores a tu visita hablando de lo maravilloso del encuentro y de todo lo que nos dejaste, fue realmente importante,les explicaste a los chicos de una forma muy didáctica, desde mucha humildad y con toda la experiencia. El enfoque, como te dijo el profe, fue realmente compartido, muy clara tu postura. Es super valioso lo que hacés, lo que hacen desde el CECIM, poder superar el trauma para convertirse en protagonistas activos de la historia, desde una convicción ideológica clara y comprometida, cuánto por aprender!!!"



miércoles 7 de enero de 2009

2 de enero de 2009 - A 176 años de esa injustificable usurpación.

El 2 de enero de 1833 llegó a Port Louis un buque de guerra de bandera británica: la fragata “Clío”. Inmediatamente comunicó a Pinedo que llegaba con órdenes de tomar posesión de las islas en nombre de Su Majestad Británica, por lo cual exigía que se arriara la bandera argentina.
Pinedo dejó encargado a Juan Simón que izara la bandera argentina, embarcó a los pobladores que quisieron irse, y zarpó hacia Buenos Aires. Allí fue juzgado por su actitud de no defender el territorio peleando, siendo condenado a ser dado de baja de la marina.
Debe decirse en su favor que poco hubiera podido hacer ante la inferioridad numérica y de armamento con que contaba frente a la nave inglesa.
Los ingleses, luego de izar su pabellón, se retiraron a los pocos días, dejando al despensero de origen irlandés William Dickson la tarea de izar su bandera todos los domingos y cada vez que se acercara una nave.

El gaucho Rivero. Primeras autoridades inglesas

Días después de efectuada la operación de
ocupación de las islas, el Capitán Juan Jaime Onslow leva anclas y zarpa rumbo al Río de la Plata. No había pasado mucho tiempo de la partida de la "Clio" cuando fondea en la Bahía la goleta inglesa "Beagle", cuyo comandante era el Capitán Fitz Roy. Luego de permanecer un tiempo en el archipiélago, y ante el nuevo estado de cosas, se apresura a confirmar al ciudadano francés Juan Simón como capataz de los peones argentinos que habían sido contratados por Luis Vernet.
Sin embargo, pronto surgen dificultades, ya que los gauchos llevados por el ex gobernador de las islas, así como el resto de los empleados, siguen recibiendo en pago de sus salarios unos vales firmados por aquél, los que no son aceptados por el encargado de los almacenes, el irlandés Willian Dickson. Algunos dice también que Mateo ó Mathew Brisbane, (ex empleado de Vernet), ahora bajo las órdenes inglesas, y el capataz Simón, pretendieron incrementar el trabajo de los peones, aduciendo que se estaba bajo dominio británico.
Totalmente en desacuerdo con estas nuevas medidas, tres gauchos y cinco indios, bajo la conducción de uno de ellos llamado Antonio Rivero, se sublevan y luego de una corta lucha donde mueren Brisbane, Dickson, Simón y dos individuos más, toman la casa de la Comandancia, hecho ocurrido el 26 de agosto de 1833. Arrían la bandera inglesa y vuelven a izar el pabellón nacional, el cual ha de permanecer nuevamente por casi seis meses ondeando en el archipiélago.
En efecto, esta situación se mantiene sin variantes hasta que llegan a la isla Soledad dos embarcaciones inglesas: la "Challenger", al mando del Capitán Seymaun y la "Hospeful", bajo la conducción del Teniente Rea. En esta última viaja el Teniente Henry Smith, nombrado Comandante de la isla, quien una vez desembarcado procede a izar nuevamente la bandera inglesa e inicia la persecución de los gauchos sublevados, los cuales ante la llegada de las fuerzas inglesas, optan por retirarse al interior de la misma.
Con el correr de los días, los gauchos caen uno a uno en manos de los ingleses, hasta que el 18 de enero de 1834, el propio Rivero, que ha quedado solo, se entrega al Capitán Henry Smith que había sido enviado para apresar a los revoltosos.
Es interesante destacar que los sublevados, una vez prisioneros, son remitidos a Gran Bretaña para ser sometidos a proceso, pero luego de un tiempo, éstos son devueltos a su patria sin ser condenados, ya que el tribunal británico no se atreve a juzgarlos porque, según éste, los hechos no habían ocurrido en territorio de la corona.
Smith quedó un tiempo a cargo del gobierno de las islas, y hay quienes dicen que todo el episodio de Rivero no habría ocurrido si hubiese habido alguna autoridad en las islas, ya que hasta ese momento los ingleses no habían nombrado a nadie para esa tarea.
Durante el tiempo en que estuvo Smith se trajeron las primeras ovejas, dando un vuelco fundamental a la economía de las islas. Fue sucedido por el teniente Robert Lowcay en 1838 quien realizó el primer censo del lugar, dando como resultado que había veintiún hombres, seis mujeres casadas y una soltera, nueve niños varones y cinco niñas. Entre los nombrados había seis matrimonios ingleses y dos gauchos. Lowcay fue quien llevó ganado por primera vez a la isla occidental.
Grandes cambios ocurrieron con la designación de Richard Moody como teniente gobernador el 2 de agosto de 1841. Fue quien organizó el primer Consejo Legislativo, conformado por cuatro miembros. También decidió trasladar la capital a Stanley (Puerto Argentino para nosotros a partir de 1982). Hoy existe un arroyo que lo recuerda y el cuartel de los infantes de marina ingleses tomó también ese nombre: “Moody Brook”.

lunes 22 de diciembre de 2008

Cómo será la Navidad de 28 argentinos en Malvinas



Aquí no se verá a un Papa Noel con cara de bueno llevando regalos y felicidad arriba de un trineo, para terminar su día tomando una gaseosa helada mientras las luces de un arbolito titilan en el fondo de la pantalla. Esta historia, está dicho, no es una publicidad navideña. Pero se le parece. Y mucho.

Es que es difícil pensar en otro marco para contar la vida de los argentinos que pasarán la Navidad en las Malvinas, donde comerán pan dulce y brindarán a las 24 con los kelpers. Aunque usted no lo crea, hay 28 argentinos en el archipiélago del sur.

Sebastián Socodo es uno de ellos. Tiene 28 años, se crió en Quilmes y conoció a su esposa Phoebe en Buenos Aires. Ella había nacido en las Malvinas, pero su padre la llevó a la Argentina en 1982 para escapar de la guerra. Sebastián y Phoebe se casaron en suelo argentino y aquí tuvieron a su hija Nicole. Todo iba bien hasta que la feroz crisis de 2001 los llevó hacia un nuevo horizonte, bien al sur. “Nunca pensé que iba a venir para acá, pero me faltaba trabajo y no tenía ningún lugar a dónde ir”, le contó Socodo a PERFIL desde su casa en Puerto Argentino.

Hoy trabaja para el gobierno de las islas, se ocupa del mantenimiento de las calles y las plazas, pero también tiene una tarea crucial para sus compatriotas: es el responsable de cuidar el cementerio de Darwin, donde descansan los soldados argentinos que cayeron en la guerra. “Me encargo de pintar las cruces, cortar el césped. Hace unos años estaba destruido, pero ahora lo mantengo muy prolijo, lo cuido con devoción: es un orgullo porque es parte del corazón de todos los argentinos”, destacó.

El joven que toma mate en las islas tiene dos hijos: Nicole nació hace nueve años en Buenos Aires, y Joshua nació hace cuatro en las islas. Los Socodo están a gusto en su hogar malvinense y no piensan mudarse a la Argentina. “Allá no tendría trabajo y acá estoy haciendo algo para mejorar el futuro de mis hijos –aseguró–. Yo sé cómo están las cosas en la Argentina, mis padres y mis hermanos me cuentan que la situación es cada vez más difícil.”

Florencia Davino tiene 28 años y también es argentina. Cansada de vivir con miedo por los robos de su barrio en Claypole, decidió probar suerte y envió su currículum a una empresa de turismo. El destino quiso que la llamaran desde un hotel de Puerto Argentino y allá fue hace dos años. “Ahora trabajo en un negocio que vende recuerdos de las islas y también en un bar. Vivo sola y estoy muy tranquila, acá puedo caminar sin ningún problema, pero en Buenos Aires me daba miedo”, explicó desde las islas.

“Tengo muchos amigos y todos me invitaron a pasar la Navidad. Estoy pensando dónde ir a celebrar, porque al estar tan lejos de mi familia, todavía no sé qué voy a hacer”, reconoció. Los padres de Florencia y su hermano siguen viviendo en el Conurbano bonaerense, pero se ven seguido: cada tres o cuatro meses, cuando la mayor de los Davino regresa a la Argentina para visitarlos. “Nunca tuve problemas en las islas, acá nadie se molesta cuando se enteran que soy argentina –confesó–. La verdad es que la estoy pasando muy bien acá y no sé si voy a volver a mi país.”

Matías Rodríguez tiene 20 años y tampoco quiere volver a la Argentina. Aunque no está muy contento. “Soy hincha de River y no puedo creer que hayamos quedado últimos, si hace unos meses éramos campeones”, analizó desde la cocina de Falkland Brasseries, la parrilla que el chileno Alejandro Olmedo puso en las islas. “No se consigue buena carne vacuna para hacer asados, pero el cordero es de lo mejor”, recomendó Matías que hace explotar los parlantes del equipo de la Brasseries cada vez que suena Ataque 77.

“Vine hace dos años, porque mi papá ya estaba en las islas y me trajo. No me puedo quejar, acá me tratan muy bien y gano mucho mejor de lo que podría sacar en la Argentina”, explicó el joven que persiguiendo un sueldo de 6 mil pesos mensuales dejó en su casa de San Miguel a su madre y a cuatro hermanos.

Los argentinos de Malvinas juran no sentirse discriminados en las islas. Pero eso sí, para ellos, se trata de las Falklands. “No podemos llamarlas de otra manera, acá todos las conocen así”, coincidieron. Y, por las dudas, tampoco hacen flamear banderas argentinas. No quieren ofender a los kelpers que los han hospedado en el suelo austral. En definitiva, ése es su lugar en el mundo. Y allí pasarán la Navidad.

“Aquí son bienvenidos”

Parece ser que las profundas disputas que todavía persisten entre Argentina y Gran Bretaña cuando se habla de la soberanía de las Malvinas y el fuerte rechazo que los kelpers mantienen con el gobierno argentino no impiden que hoy, en este mismo momento, un grupo de argentinos viva en las islas en armonía y, literalmente, amados por los isleños: muchos de esos compatriotas que están en el extremo sur se han casado con súbditos de la Corona inglesa.

“No hay ningún problema con los argentinos, aquí son bienvenidos. Y ojalá vengan muchos más”, aseguró a PERFIL Mike Summers, vocero del Consejo Legislativo de las Malvinas. “No tenemos ninguna diferencia con el público de la Argentina, el problema es con el gobierno de ese país, que sigue insistiendo por la soberanía”, explicó Summers desde su oficina en Puerto Argentino.

El dato que confirmó que hay 28 argentinos en las Malvinas surgió del último censo realizado por el gobierno isleño. Ese estudio, hecho en 2006, demostró un fuerte crecimiento de la comunidad argentina en los últimos años. En 2001, sólo había tres argentinos allá en el sur.

http://www.diarioperfil.com.ar/edimp/0323/articulo.php?art=11742&ed=0323

jueves 4 de diciembre de 2008

El Himno Argentino en Darwin por el Ruso Anderfhurn

Un sencillo y emotivo homenaje de Miguel el "Ruso" Anderfhurn con su acordeón a nuestros compañeros. Estos espontaneos actos nos hacen mantener nuestra brújula orientada hacia ese norte. Gracias Miguel.

domingo 16 de noviembre de 2008

9º Encuentro Anual de Narración Oral en la FPyCS de la UNLP





El viernes 14 a las 19.30 hs se realizó el "9º Encuentro Anual de Narración Oral" en la Facultad de Perodismo y Comunicación Social de la UNLP. La Cátedra libre de Narración Oral de la mencionada Facultad lo organizó y como siempre lo hace nos permitió deleitarnos con diversas narraciones por medio de las cuales la imaginación se adueñó de quienes participamos de este Encuentro. Nos deleitaron las Narradoras Margarita Mogilner, Gabriela Lubarsky, Leonor Arditti y Norma Alves.
La organización estuvo a cargo de las docentes Susana Lino, Ana Gratti, María M. Castaño y Claudia Guidone de la Cátedras Libre de Narración Oral de la FPyCS de la UNLP.



sábado 15 de noviembre de 2008

Intercambio musical con los habitantes de las islas.


El Bahiano y tres miembros del equipo de producción de MP3, el programa que emite Canal 7, los domingos, a las 20, estuvieron una semana en Malvinas. "La idea de ir a las islas en busca de las raíces de la música propia de ese lugar, como hicimos con el resto de los lugares del territorio de nuestro país, estuvo desde la primera temporada del programa. Como no es un lugar de fácil acceso, empezamos a tramitar los permisos con paciencia y la oportunidad salió ahora", cuenta Luciano Olivera, productor general del ciclo.
Bahiano y sus compañeros relevaron en las islas la música que tocan y escuchan los habitantes del lugar, compartieron con ellos temas típicos de nuestro folklore y el conductor de MP3 cantó a dúo con un guitarrista en Puerto Argentino y ensayó temas de Bob Marley con los Fightings Pig´s, una banda del lugar. "Al principio, no entendían muy bien qué era lo que íbamos a buscar; pensaban que nosotros queríamos ver a bandas consagradas en las islas. Cuando entendieron que nos interesaba la música que tocaban y escuchaban en su vida cotidiana, empezaron a aparecer músicos por todos lados", cuenta Olivera.
Pero además, los miembros del equipo de producción grabaron canciones interpretadas por ex combatientes y llevaron los videos para pasarlos en los lugares que éstos le pidieron.
Todo este material podrá verse, a partir de mañana, en tres domingos consecutivos. Una más de las muestras de calidad de las que acostumbra a brindar este ciclo.

Ricardo Marín

Nota de origen Diario La Nación: http://www.lanacion.com.ar/nota.asp?nota_id=1070142

lunes 27 de octubre de 2008

El Instituto Superior de Formación Docente 17 en el CECIM

Docentes y alumnos de este Instituto compartieron dos charlas con integrantes de la Secretaría de Cultura del CECIM. Resultó muy gratos recibirlos y poder comprobar el interés que en ellos despertó el tema Malvinas. Sabiendo que estos alumnos de hoy serán los docentes de mañana, vivimos las jornadas con mucha emoción y alegría, basando el contenido de la charla en los valores tradicionales de nuestro Centro, el homenaje a nuestros compañeros caídos en Malvinas, ampliar el conocimiento de nuestras islas en el aspecto geografico e histórico. Generamos el debate que permitiera un análisis crítico de este trascendente proceso histórico y reafirmamos nuestra permanente posición en defensa de la vida.



Sin política y con lágrimas, veteranos de Malvinas brindaron por la paz

Tres argentinos y más de cuarenta británicos se reunieron a 26 años de la guerra.
Por: María Laura Avignolo Fuente: LONDRES. CORRESPONSAL

Por Reino Unido, por Argentina, por la paz". José María Raschia, el ex soldado raso que desembarcó el 2 de abril de 1982 en las Malvinas, levantó su copa de vino tinto y todos lo acompañaron en el brindis, tan británico como histórico. A su lado estaba Julian Thompson, el general británico que comandó las tropas terrestres en la guerra, Andy Jones, de los Welsh Guards que sobrevivió el ataque argentino al buque Sir Gallahad, el sargento Mayor del Para II, Malcom Simpson, que combatió en Goose Green, el primer atachee militar británico en Buenos Aires después de la guerra, brigadier Patrick Tootal y otros 40 veteranos británicos que habían llegado al Union Jack Club en Londres para homenajear a los ex combatientes argentinos, que aterrizaron en Gran Bretaña para un especial encuentro.Pero había una presencia conmovedora: Katheryn Nasbeen, una cantante galesa de 31 años, que perdió a su padre en el Sir Gallahad y había llegado a conocer y abrazar a los tres veteranos argentinos en Londres. "Después de las islas, el único país que quiero conocer es la Argentina. Esto que estoy haciendo hoy con ustedes es lo que papá hubiera querido que hiciera. Estoy convencida", les contó mientras se hacía fotos con ellos.En un piso 25 y con una espectacular vista al río Támesis y a la City financiera iluminada, los tres ex soldados argentinos Julio Aro, José Luis Capurro y José María Raschia, miembros del Centro de Ex-Soldados de Malvinas de Mar del Plata, se abrazaron y emocionaron con los militares británicos de más alto rango, con los suboficiales y con los mutilados de guerra, en una fiesta que les organizaron el miércoles a la noche los ingleses, con tantos símbolos como lágrimas.No había allí ni un representante del gobierno británico, ni de la Casa Real ni tampoco de la embajada argentina en Reino Unido. Hasta la ex primer ministro Margaret Thatcher, una incondicional de los veteranos británicos y por quien ellos sienten inmenso respeto y admiración por el apoyo que siempre les ha brindado, no asistió al encuentro por razones de salud. Eso sí: docenas de argentinos que viven en Gran Bretaña llamaron al club para saludar y apoyar a los ex combatientes argentinos.Petiso, fuerte, carismático, Thompson fue un emblema para sus hombres en la guerra; tuvo feroces diferencias con el comando en el reino sobre la conducción y la estrategia del conflicto.Ya retirado, hace documentales de televisión, viaja y será uno de los que llegará a la Argentina junto a los veteranos británicos en el 2009 para ver cómo se puede ayudar en los problemas de acciones, violencia familiar y stress postraumático que padecen al menos, 7000 veteranos de guerra argentinos, inscritos en los planes de salud que los tres ex soldados argentinos que llegaron a Londres organizaron y aplican con éxito."Iré encantado a Argentina, pero no veré a un solo político. Soy un soldado", advierte Thompson. Fue el coronel galés Tony Davies quien invitó oficialmente a los veteranos y los alojó gratis en el club. Davies dijo en su discurso de bienvenida a los argentinos: "Si retrocedemos veinte años, recordaremos que no teníamos apoyo, ni reconocimiento, ni dinero, ni organizaciones que nos apoyaran. Por lo tanto sabemos lo que estos muchachos (por los argentinos) enfrentan para ayudar a sus camaradas. Acá no hay motivaciones políticas de ninguna clase. Somos todos veteranos y sólo estamos interesados en los veteranos. Lo que estamos haciendo, amigos, es ayudarnos unos a otros. Este vínculo nuestro sólo puede mejorar".Hubo intercambios de regalos, simples, pero cargados de historia. Los argentinos lucieron las amapolas coloradas con las que la British Legion recauda treinta millones de libras al año. Poco después recibieron también las corbatas verde, azul, celeste y roja de los veteranos británicos de las islas.Pero fue Aro, el ahora profesor de gimnasia de Mar del Plata que perdió su hermano apenas tres días antes de llegar a Londres, el que conmovió a todos cuando entregó una imagen prensada con tierra de las islas Malvinas, del lugar donde habían muerto en un pozo de zorro sus dos mejores amigos.

viernes 24 de octubre de 2008

Presentación del libro "Fantasmas de Malvinas" en La Plata.


lunes 29 de septiembre de 2008

Los relatos orales, los silencios, el olvido y la memoria...

La Cátedra Libre de Narración Oral de la Facultad de Periodismo y Comunicación Social invita a Uds. a la actividad “Malvinas: hablemos de los silencios”, que se llevará a cabo el próximo viernes 3 de octubre a las 18 hs. en la Sala Teatro B del Pasaje Dardo Rocha, calle 50 entre 6 y 7 de la ciudad de La Plata, en el marco de la ExpoUniversidad 2008.

Esta propuesta, que articula Comunicación, Narración Oral e Historia, contará con la participación de Adriana Echezuri, por el Instituto Histórico de Buenos Aires; Antonio Reda y Alberto Tarsitano, por la Secretaría de Cultura del Centro de Excombatientes en Islas Malvinas de La Plata; la narradora oral María Isabel Fraire; y las docentes de la Cátedra Libre Susana Lino, María Martha Castaño, Claudia Guidone y Ana Laura Gratti.

domingo 28 de septiembre de 2008

El Problema de las Islas Malvinas



Publicación aparecida en el año 1957 en el diario "El Argentino" de La Plata y reeditada en 1964. Aporta significativos datos que respaldan los reclamos argentinos por la soberanía en "Nuestras Islas Malvinas"

Abrir completa desde este link

http://www.cecim.com.ar/Cultura/El_Problema_de_las_Islas_Malvinas.pdf

domingo 21 de septiembre de 2008

Se presentó el libro "Fantasmas de Malvinas" en la Biblioteca Nacional.

El miércoles 17 de setiembre se llevó a cabo la presentación de la obra de Federico Lorenz, "Fantasmas de Malvinas". Lo acompañaron un nutrido grupo de amigos, investigadores, familiares y ex combatientes. Se escuchó la palabra del Doctor en Historia José Emilio Burucúa, quien con elogiosos términos recorrió el trabajo de nuestro amigo Federico Lorenz. Ernesto Alonso, Presidente del CECIM también expresó la gratitud y el reconocimiento de los ex soldados conscriptos combatientes de Malvinas por este aporte a la verdad en el marco de un viaje a nuestras Malvinas rodeado de sentimiento y sensibilidad.
Por último Federico agradeció a los presentes y con su habitual humildad llenó de emoción la sala hablando del "viento" que presisamente acompañó la presentación haciendo temblar las ventanas de la Biblioteca Nacional.

MALVINIZAR LAS CONCIENCIAS, UN ACTO DE SOBERANÍA POPULAR.

A 26 años del 2 de abril de 1982 y la Guerra de las Malvinas.

A mis hermanos de generación.
Soy del 63. Entré en la secundaria en marzo del 76 y salí de ella en el 80. Soy hijo de la dictadura y de su pedagogía de la opresión. Compañeros del 63 fueron a las Islas Malvinas, junto a los de la clase 62, los que soportaron el mayor peso de la guerra. Yo no fui, estaba estudiando y por mucho tiempo sentí una rabiosa culpa por eso y a la vez bronca por sentir esa culpa. Luego de junio del 82, se nos empezó a llamar a los que por aquel entonces éramos veinteañeros “Generación Malvinas”. Escribo entonces desde ahí, desde lo que la dictadura y la Guerra de Malvinas “hizo de y con nosotros”, como diría Jean Paul Sastre, y sobre todo, escribo desde lo que hice e intenté e hicimos e intentamos hacer, luego de junio del 82, con aquello que habían hecho de nosotros.
Desde esas coordenadas históricas y culturales, desde esa memoria del corazón, rememoro veintiséis años después lo que fue la Guerra de Malvinas y me pregunto cómo debiera hoy comprendérsela para recuperar su sentido más profundo y su vigencia porque sus causas, heridas y consecuencias nos siguen interpelando aunque no hablemos de ella ni de sus protagonistas ni de los que fuimos e hicimos en aquel largo otoño del 82.
En su trama previa, durante los siete años de la última dictadura cívico militar, puedo reconocerme y reconocer mi adolescencia y los barrotes y mentiras de la Argentina que nos analfabetizó cultural y políticamente como “pichiciegos”, como nos alegoriza Rodolfo Fogwill en su libro Los pichiciegos. Visiones de una guerra subterránea (Sudamericana, 1982), esos topos pequeñitos que viven bajo la tierra, condenados a no ver nada, ciegos al mundo. Eso éramos la gran mayoría de los adolescentes y adultos, no ciudadanos a la fuerza, o idiotas, como llamaban los griegos a los “apolíticos”, los que vivían al margen de los problemas comunitarios. Porque la dictadura fue la instauración de la más feroz opresión y para imponerse a nuestra sociedad fue también –y sobre todo- la colonización de la conciencia de la opresión y la represión y extermino de los sujetos sociales y políticos cuyos discursos y prácticas bregaban por la construcción de un proyecto de liberación nacional y social. Y ya se sabe, sin conciencia de ella, la opresión es invisible, “no está, no tiene entidad, es un desaparecido”, como decía cínicamente el genocida Videla al referirse al destino de nuestros 30 mil desaparecidos. Esa es la versión criminal de la realidad, la ficción que enmascara, a través de los grandes medios de comunicación, la censura total, el terrorismo de estado y la cultura del miedo, lo que verdaderamente pasa, lo que está haciendo de y con la Argentina y la mayoría de sus habitantes el proyecto de “la miseria planificada” como describiera Rodolfo Walsh, en su ejemplar “Carta Abierta de un escritor a la Junta Militar”, al objetivo fundamental del golpe del 76: la brutal redistribución de la riqueza para terminar con el país que fuera la sociedad más igualitaria de América Latina, en la que sus trabajadores participaban del 50 por ciento de la distribución de la riqueza. Su resultado: al término de la dictadura, esa participación había bajado al 18 % mientras la del gran capital se quedaba con el 82%.
Para lograr su propósito apelaron a la cultura del miedo. Vemos emerger aquí la sombra siniestra de la censura y prohibición rigurosamente planificadas con el propósito de aniquilar el pensamiento crítico. La quema de alrededor de 13 millones de libros, el saqueo de más del 40 por ciento del patrimonio de las bibliotecas públicas y populares, las listas negras con los centenares de textos y autores vedados y su circulación en escuelas y universidades, explican en buena medida el por qué la Argentina, que fuera uno de los diez países más lectores del mundo hasta el 75, con un promedio de entre 3 y 4 libros leídos por habitante año, desciende bruscamente durante los años infames a la lectura de menos de 1 libro. Leer es peligroso, subversivo. Y sin deseo de conocimiento no hay curiosidad lectora ni lectores, ni imaginación ni libertad. Y sin lectura no hay lenguaje propio; por eso sobre todo perdimos como sociedad más de 3 mil palabras entre el 76-82. Por eso pudieron imponer esa ficción criminal y mantenernos adictos a ella (adicto, del latín adictus, significa falto de lenguaje) porque nos empobrecieron los bolsillos, el pensamiento, el corazón y las palabras.
La escuela durante la dictadura nos domesticó para que no hiciéramos preguntas, nos impuso la obediencia debida y el culto al egoísmo; nos enseñó a no pensar, a repetir su batería de groseras falacias y frases hechas. Nos inculcó la no participación.
Hasta que llegó la Guerra de Malvinas y entonces sí se convocó a la participación de los adolescentes para poner el cuerpo como carnes de cañón –el 80 por ciento provenían de Corrientes y Chaco- y se invocó que tenían que defender a una patria que no nos habían enseñado a amar porque nos habían cancelado su historia y su cultura.
La Guerra de Malvinas es el hecho histórico trágico que pone al descubierto no sólo la dimensión criminal perversa de la dictadura, que pretendió restaurar su legitimidad social en crisis, manipulando vergonzosamente el sentimiento nacional que representaba Malvinas, sino también la clase de sociedad que éramos. E inmediatamente vienen a nosotros las imágenes de las dos plazas: la del 30 de marzo de la protesta social multitudinaria contra la dictadura, y la del 2 de abril, mucho más multitudinaria, que apoyaba en forma patéticamente exitista y triunfalista la “recuperación” de las islas. Pero la verdadera lección de ese día de abril de 1982 radica en que esa plaza demostró, en especial, en qué tipo de sociedad nos habíamos convertido. La dictadura había reactualizado el circo romano pero esta vez sin pan. Acrítica, individualista y temerosa, nuestra sociedad había sido disciplinada para entender y vivir “los grandes acontecimientos nacionales” desde la única pasión que conocía, que le habían permitido conservar, el deporte, “la fiesta de todos”, sólo que ahora de modo exacerbado y desnaturalizado. Entonces pasamos del Mundial del 78 y “los argentinos somos derechos y humanos”, a “estamos ganando”. De la voz del estadio vecino de la ESMA, el relator de América, el Gordo Muñoz, a la voz de las trincheras mediáticas, José Gómez Fuentes.
La guerra de Malvinas desnudó también las bases del consenso social que aún tenía la dictadura. Porque si bien es cierto que existió una Argentina sesentista y setentista que apostó a una transformación profunda de la sociedad, no es menos cierto que existió otra Argentina, mucho más numerosa, mucho menos dinámica social y políticamente, pero tan lejos de las definiciones de realidad y valores político-culturales de la primera, como bastante más cercana de las que encarnaba el proceso militar. Aunque finalmente buena parte de ella haya sido una de sus principales víctimas. Me refiero a un sector considerable de nuestra economicista clase media, de la cual provengo, la que compró la ilusión de su primer viaje a Miami y el “déme dos” junto a los televisores colores, la promesa de orden y seguridad de un “gobierno fuerte” y las postales de las revistas canallas que nos invitaban a escribir al extranjero para declarar henchidos de orgullo que éramos “derechos y humanos”.
“Malvinas es el estigma de mi generación”, dice Cachito, el narrador protagonista de Arde aún sobre los años, la conmovedora novela del cordobés Fernando López, lo mejor que he leído sobre la guerra. Fuimos paridos y a la vez marcados a la fuerza y con fuego por ese hecho histórico, como sujetos trágicos que descubren que vivieron enchufados a las ficciones de esa gran matrix que fue la dictadura cívico militar del 76.
A veintiséis años de esa guerra, ya sabemos cómo lucharon nuestros soldados (a la cabeza de ese heroísmo están nuestros hermanos correntinos y chaqueños). Su solitario ejemplar coraje ante la cobardía e incapacidad de sus oficiales, sólo entrenados para torturar y matar a compatriotas desarmados, y como se empieza a revelar ahora, torturadores de sus propios soldados, a quienes estaqueaban y hasta fusilaban en las islas, como lo prueban testimonios de ex soldados correntinos y chaqueños. Sabemos o debiéramos saber que ya son más los ex combatientes que se han suicidado que los muertos en combate y que eso sucedió y sucede aquí en el Chaco y en Corrientes. Sabemos que la atención y asistencia que han recibido ha sido en el mejor de los casos tardía y por lo general, muy insuficiente e incompleta. Y ahora también sabemos o debiéramos saber que se están suicidando los hijos adolescentes de ex combatientes que se suicidaron. Releo en este momento, un recorte de diario del año pasado en el que puede leerse la carta que uno de esos chicos le escribe a su padre: “Te quiero, te extraño y quiero estar con vos”. ¿Qué oportunidades les damos a esos adolescentes hijos de aquellos otros adolescentes que lucharon en Malvinas por una sociedad que luego los olvidó y abandonó casi por completo? Urge poner en marcha una política de estado que atienda y ataque de modo integral el grave cuadro de situación que hoy afecta a nuestros soldados ex combatientes de Malvinas.
Mempo Giardinelli se refiere en su ensayo Diatriba por la Patria al “síndrome Malvinas” como uno de los grandes temas desaparecidos en el imaginario social. Estoy de acuerdo. Es uno de los mayores agujeros negros de nuestra memoria histórica. Hay ahí un espejo quebrado y un ojo de tormenta desde el que buena parte de nuestra sociedad prefiere no mirar ni escuchar, porque iluminan con fuerza qué hicieron y dijeron y pensaron durante la dictadura y la guerra. Malvinas es entonces un síndrome social que se alimenta del olvido, la desmemoria y el silencio histórico de quienes no quieren que las imágenes y voces de eso que vivieron como gran derrota los alcancen y les recuerden quiénes fueron durante el largo otoño del 82.
Por suerte todavía, no pocos de los que fuimos veinteañeros veinticinco años atrás, en primer lugar la gran mayoría de los soldados que combatieron en nuestras lejanas islas, las organizaciones sociales que están comenzando a reparar nuestro tejido social desecho, y este gobierno provincial que asume la causa Malvinas como política de estado, estamos convencidos de que urge malvinizar nuestra conciencia, es decir, descolonizarnos política, económica, cultural y educativamente. Esa es la madre de las batallas para derrotar la herencia de la “miseria planificada” aquí en el Chaco y en todo el país. Para honrar a nuestros héroes sepultados en las islas y a los héroes ninguneados en el país. Ese es un acto fundamental de soberanía que es indispensable empezar a dar, mientras debemos seguir reclamando que las Islas Malvinas fueron, son y serán argentinas, en un tiempo y en un país en el que por un lado se está recobrando lo mejor de nuestra memoria, pero que al mismo tiempo asiste indiferente a la extranjerización de sus tierras o aquí en el Chaco, hasta hace apenas 100 días, al saqueo de nuestros bosques y recursos naturales.
Malvinas sigue siendo la tierra perdida, el no lugar, la presencia del colonialismo en el suelo en el que yacen hace 26 años nuestros hermanos. La soledad y el desamparo de sus sobrevivientes, sólo evocados para los actos patrios. Tamañas injusticias espejan además el colonialismo que padecemos dentro del país. Malvinizar la política y la cultura argentinas no es sólo pagar ya esa abultada deuda interna que el Estado argentino tiene con nuestros soldados ex combatientes, NUESTROS HÉROES COLECTIVOS, es asumirnos en serio como una nación independiente, libre, latinoamericana, con justicia social y plena vigencia de los derechos humanos.
Juicio y castigo para todos los militares y civiles responsables de violaciones a los derechos humanos, dentro y fuera de las Islas Malvinas.
Francisco Romero
Subsecretario de Cultura
de la Provincia del Chaco

miércoles 10 de septiembre de 2008

Se cumplió la 3era. Jornada "Primavera, Lápices y Memoria"


Liceo Víctor Mercante - -19 de septiembre 2008-

La historia de la humanidad es inseparable de las luchas de los individuos y los pueblos contra la injusticia, la explotación y la opresión. El reconocimiento a nivel internacional y nacional de los derechos y libertades fundamentales del ser humano es una de las expresiones más importantes de esas luchas.
Como se cumplen 60 años de la proclamación de la Declaración Universal de los Derechos Humanos por la Asamblea General de las Naciones Unidas, proponemos que sea ella el punto de partida para la reflexión sobre su vigencia y respeto, en nuestro pasado reciente y en el presente.
Como expresamos en jornadas anteriores, la primavera en la escuela es un tiempo fecundo en un doble sentido: porque nos invita a pensar esta temática en la urdimbre de los tiempos, entretejiendo el pasado con el presente y la posibilidad de un futuro transformado; y porque el hacerlo en las aulas permite el encuentro entre generaciones, que a través del pensamiento, el diálogo, las miradas, las preguntas, continúan aportando a la construcción de la memoria colectiva.
Para poner en movimiento esta propuesta, hemos seleccionado algunos ejes que surgen de los artículos de la Declaración :

- derecho a la vida, a la libertad, a la seguridad de las personas (art. 3)
- derecho a no ser sometidos a esclavitud (art. 4)
- derecho a no ser sometidos a torturas ni a penas o tratos crueles, inhumanos o degradantes (art. 5)
- derecho a que se reconozca la personalidad jurídica (art. 6)
- derecho a igual protección de la ley, contra toda discriminación (art. 7)
- derecho a no ser arbitrariamente detenidos, presos ni desterrados (art. 9)
- derecho a la libertad de pensamiento, de conciencia, de creencias, de opinión y de expresión (arts. 18 y 19)

Una vez más los invitamos a participar en esta Jornada presentando propuestas de talleres, charlas, exposiciones u otras actividades que ustedes consideren apropiadas, hasta el viernes 5 de septiembre de 2008, por mail(secretaria_direccion@lvm.unlp.edu.ar) o personalmente en Secretaría de Dirección de 8 a 17.

La Jornada está prevista con el siguiente cronograma, sujeto a modificaciones:

9.30: Apertura de la Jornada
10.15: Introducción a las actividades de la mañana.
10.30 a 12:30: Espacio para las actividades de talleres, charlas, conferencias, etc.

13.15: Introducción a las actividades de la tarde.
14 a 16: espacio para las actividades de talleres, charlas, conferencias, etc.
16 a 19: espacio a definir, a cargo de los alumnos.